Mostrando las entradas con la etiqueta matrimonio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta matrimonio. Mostrar todas las entradas

15 diciembre 2013

{Momma Pola}: Lo que no me gusta de las revistas sobre bebés

Acabo de colgar el teléfono, aún estoy en vacaciones y he recibido una llamada telefónica referente a un tema que me había dado vueltas hace unos meses, pero que en el afán diario había olvidado: A los pocos meses de saber que seriamos papás, “gomosos” mi July y yo decidimos tomar la suscripción de varias revistas de bebés, por internet y físicas. Somos de la generación de papás que compra un motón de libros y que busca información por internet, para no improvisar en esto de ser papás. Obviamente en todas estas revistas hemos visto cantidad de contenidos y sin darnos cuenta empezamos a improvisar un juego en el que terminamos analizando los tratamientos y las imágenes.

La llamada que recibí, era para informarme que mi suscripción a una de estas revistas había caducado y me preguntaban si deseaba extenderla, además, querían conocer si me sentía a gusto con el producto o si tenía alguna objeción. Mi respuesta, positiva, en realidad estas revistas me gustan mucho, las leo juiciosamente y hasta las guardo para cuando mis hermanas tengan sus hijos. Las considero un tesoro lleno de información valiosa. Sin embargo, mientras conversaba con la chica del teléfono, recordé el jueguito que mantuve con July y bueno aunque lo admito, no suelo atender a este tipo de encuestadores, me porté bien y aproveché para nombrar algunas de las peculiaridades que descubrimos con nuestro juego y que no me gustaría ver más en una revista sobre bebés.

1. La Momma Solitaria: En estos contenidos, la mayoría de las veces los bebés vienen acompañados sólo por mamá, aunque somos Wonder Mommas, también somos defensoras del importante papel que hoy cumplen los papás. Mi esposo pasa casi la misma cantidad de tiempo con mi hijo que yo. Se esfuerza por no perderse nada, se ha involucrado en todo y creo que merece verse representado en los contenidos de las cosas que compra y lee sobre su hijo. Creo que ya ha pasado mucha agua debajo del puente y el mundo ha cambiado mucho, las mamis no estamos solas y los hombres no son unos flojos en el tema de la paternidad.

2. La Momma Entaconada: Lo admito, conozco muchas mamis que lo logran, pero  seamos sinceras, la mayoría de nosotras hemos cambiado los altos por flats, salir corriendo detrás de un peque no es lo mismo con unos centímetros menos, ni pensar en hacer la fila con el bultico encima o sentarte en el piso a jugar al carrito o a recoger matitas. Los tacones tienen su momento, pero verlo en una publicidad que muestra el coche en el parque
es un poco irreal.


3. Los Querubines: Creo que esta fue la objeción que más incomodó a la niña que me llamó, pero tenía que decirlo, porque a veces parece que todos los niños del mundo tuvieran ojos azules y cabello rubio. Le comenté que por esto, habíamos escrito a la editora de la revista, pues calculamos que en un año, todas los niños de la portada fueron rubios y de ojos azules. Ciao racismo! Sobre todo en un país con tanta diversidad como Colombia. Y aclaro, soy mamá de una "tacita de leche" con cabello claro!

Obvio que muchas marcas o editoriales han entendido que los tiempos han cambiado, pero creo que todavía falta mucho camino por recorrer en esto de que todos nos sintamos representados por este tipo de contenidos. En fin, la niña tomó atenta nota de mis comentarios y me aseguró se tendrían en cuenta. Ahí la dejo por ahora, pá la próxima, un resumen de mi aventura junto a July y Salvador por tierras que huelen a café.

24 noviembre 2013

{Momma Pola}: La Master. Viajar o no viajar, esa es la cuestión.



A mi July y a mi nos encanta viajar. Definitivamente es algo que nos une. Sin embargo, desde que nos acompaña nuestro hijo Salvador, le hemos bajado la revolución a nuestros viajes. Yo, la que organizaba maleta en cinco minutos y salía a recorrer el mundo sin pensarlo, he terminado por dejar a un lado esa maleta para quedarme más en casa. Pero, ¿Deberíamos dejar de viajar por nuestro hijo? Lo cierto es que Salvador nació de padres que provienen de lugares y culturas diferentes, por lo que su hogar es diverso, así que deseamos criarlo aceptando y disfrutando esa diversidad y para incentivar esto, siempre es bueno viajar. Entonces, la verdadera pregunta es: ¡¿cómo podemos viajar sin que esto genere un trauma?! Ahí entra lo que llamamos “La Master”: Esa Wonder Momma que se las sabe prácticamente todas, a la que le escribes cada vez que quieres gritar, o cuando el pediatra no te contesta o en internet no te explican bien. Pues bien, como las que escribimos en este blog somos primíparas y estamos aprendiendo, traeremos de vez en cuando a una Master, porque ellas siempre saben qué decir.

Así fue entonces como en medio de mi crisis sobre si viajar o no, le escribí a Ruby Rubio, una Master de esas que trabaja, estudia, enseña, adora al esposo, saca tiempo para apoyar a su hijo que es un campeón de patinaje y todo esto lo hace luciendo divinamente ¿Cómo lo hace? pues porque es una Master. Al consultarla, ella, con esa habilidad para manejarlo todo, detiene su rutina y me lanza en cinco minutos la siguiente perlita: 

La Master: Bebé listo para viajar!

Cuando sales de viaje por primera vez con tu bebé, te sientes como en la línea de salida de la pista atlética, en la final de los 300 metros en los olímpicos, pero al lado de Bolt. La impotencia es total, porque no te puedes llevar la bañera, la cama, el aire acondicionado, la estufa, la nevera, no. Enfrentas entonces frustración y mucho mucho miedo. Miedo al calor, al frío, a la falta de todo aquello de lo que dependes para que él o ella estén muy bien. Entonces, como por arte de magia, aparece tu instinto y te salva la vida. Este instinto maravilloso te enseña a ser práctica y a descubrir elementos y productos que reemplazan a todo un grupo, que pueden resultar innecesarios. Entre más práctica seas en el día a día, mejor te irá en tu viaje. 

Lo primero es repasar en tu mente la rutina diaria de tu bebé. Esta es la mejor forma de hacer la maleta. Al levantarse en la mañana, le das tete o teta, lo cambias, lo bañas y vistes. A medio día, almuerza, se baña y duerme, en la tarde juega y come merienda. En la noche, cena, música y a dormir. Luego, lo mejor es revisar que cumples con estas premisas: 
  • Llevas los tetes esterilizados y en una bolsa Ziploc. 
  • Tienes agua en cantidades suficientes, para teteros, papillas, limpiar las frutas y para lavarles cuando se llenan de arena en agua salada. 
  • Pañitos húmedos. Son lo máximo. Con ellos limpias la cola, las babitas, el cuello, y hasta lo bañas o en su defecto, pañitos desinfectantes. Con ellos limpias cualquier superficie que te parezca demasiado sucia como para que el bebé la toque o juegue con ella. Incluso, si se trata de lavar al bebé en algún lavamos o bañera improvisada, la desinfectas antes de hacerlo.
  • El protector para cambiarlos. Es indispensable. 
  • Implementos de aseo en un maletín exclusivo para ello: el jabón que siempre usa, peines, bloqueador, cremas hidratantes, copitos. 
  • Los juguetes preferidos no pueden faltar. Ahora hay muchas aplicaciones para el teléfono con juegos muy interesantes. 
  • Su música en el celular o para el carro.
  • Ropa adecuada según el clima. Siempre lleva de más, ellos son exploradores.
  • Un botiquín que puede ir variando según la edad del bebé. Siempre pide asesoría al pediatra sobre qué darle por si le duelen sus oídos o la garganta, si hay fiebre, diarreas, mocos o vómito, y qué hacer si le pican mosquitos, se cae o se quema. Hay medicinas preventivas que son ideales para evitar malestares por cambio de clima. 
  • Tú eres su mejor colchón, así que puede dormir sobre ti. Pero si quieres que duerma más cómodo, donde sea, lleva los pisos de caucho que vienen en forma de rompecabezas. Si les colocas una sabanita encima, quedan listos para una siesta corta a media mañana.
  • Hojas y crayolas, siempre te sacan de apuros.
  • Bolsas, muchas bolsas, para guardar todo lo que se vaya a comer, los pañales sucios, la ropa que se vomita. Las ziploc son buenísimas, así como las de basura negras. 
  • El nombre y número del pediatra más cercano.
  • Un coche práctico, tipo paragüita.
  • Haz lo que sea posible para que no se alteren sus rutinas. Así no estará irritable y todos podrán disfrutar del viaje. 
¿Qué les parece? Yo creo que el listado está buenísimo y tú, ¿Pronto te irás de viaje? ¿Crees que es bueno viajar con tus chicos?¿tienes alguna idea extra?. Por ahora, yo creo que sí me animo a viajar con mi hijo! 
Au revoir! Bon Voyage!

15 noviembre 2013

{Angie Momma}: A manera de entrada...


Desde muy joven pensé en ser mamá. Era un sueño muy anhelado para mí, me sentía la mujer más preparada del mundo para hacerlo, planeaba tantas cosas entorno al tema que si me pusiera a escribirlo, tal vez no terminaría. Vale contarles que siempre he sido muy metódica, hasta el punto de asegurarme de que la persona con la que me casaría tuviera los mismos deseos que yo en cuanto la idea de ser padres.

Gracias a Dios al pasar los años, me casé con esa persona que cumplía a cabalidad con el perfil que yo buscaba y sobre todo con la idea de ser padre. Hasta ahí todo iba marchando como yo lo había planeado. Al principio de nuestro matrimonio decidimos no tener bebés, por aquello de conocernos más como pareja y disfrutar de esta primera etapa del matrimonio. En fin, yo estaba de acuerdo, tan de acuerdo que tomamos todas la medidas de prevención para que aún no llegara mi momento más esperado. Pero el que decide en nuestras vidas es Dios, porque así lo decidimos abriéndole las puertas de nuestro corazón. ¡Mi momento esperado llegó sin dar ninguna señal de alerta! Recuerdo que las personas conocidas me preguntaban para cuando tendríamos bebés y la respuesta siempre era que esperaríamos un tiempo prudente.

Un día de esos mi mamá me miró y me dijo: “Hija hazte una prueba de embarazo, porque tienes cara de embarazada” Yo la miré como diciendo: por favor mamá ¿cara de embarazada? Esto me causó mucha gracia porque yo estaba convencida que no era así, por favor ¿yo?, la mujer que tenía todo bajo control ¿embarazada?


pregnancy test
foto: istock
Al pasar los días esas palabras de mi mamá retumbaban en mi cabeza y decidí contarle a mi esposo. Él me respondió que no creía, que eran ideas de mi mamá, por lo que me calmé, pero la visita de mi periodo no llegaba y fue cuando dije a mi esposo que me acompañara a comprar una prueba de embarazo. Fuimos, él se bajó del carro y al regresar en sus manos no había una, sino varias pruebas de embarazo. Le pregunté para qué tantas y respondió que para estar muy seguros del resultado. Así que ahí iba yo, la más “preparada” de las mujeres del mundo, temblándole las piernas, la lengua empelotada, es decir, sin poder pronunciar palabras claras, sin idea de cómo hacerme una prueba de embarazo ya que jamás me había hecho una.

En fin, llegamos a la casa y me quedé como una momia parada en la puerta del baño, mi esposo me dio ánimos para empezar. Al fin terminé, pero llegaron a mi unos nervios incontrolables e hicieron que gritara por ayuda y en el momento en el que mi esposo llegó, lo miré y le dije: mira tú, yo no puedo. Al ver la prueba él me dijo: no sé sabe si es negativo o positivo ¿leíste bien la instrucciones? Estábamos hechos un lío. Para no alargarles mas el cuento, mi esposo tuvo que ayudarme y los dos juntos nos enteramos que íbamos hacer padres. Lloramos, reímos, no entendíamos que había pasado con todos nuestros métodos de prevención, lo que si estábamos seguros era que había sido la voluntad de nuestro Dios y estábamos muy felices.

PD: Al hacerme la prueba en el laboratorio nos dimos cuenta que tenía un mes y medio de embarazo jejeje… que despistada!

10 noviembre 2013

{Momma Pola}: El día que supe que sería Mamá...


mujer embarazada
Mi perfil en aquellos días
No fui la típica joven, lo reconozco. No tenía mucho entusiasmo en ser mamá, sólo me interesaba obtener logros profesionales o viajar por el mundo y siempre bromeaba con la historia de que algún día tendría un hijo a través de la inseminación artificial. Hoy estoy re-casada y hace ocho meses me acompaña Salvador, mi hijo que fue concebido bien a la “antigua”. 

Hace más de un año mientras manejaba, sintonicé por casualidad una emisora en la que sonaba una canción sobre la maternidad. Me da un poquito de vergüenza aceptarlo, pero al escuchar esa canción, lloré. Ser tierna y sensible no son mis más grandes cualidades, lo acepto. Por eso, no entendía qué carajos me pasaba y cuál era la razón de mi “pendejada”. Hoy, mirando en retrospectiva, creo que es posible que las mujeres sepamos o sintamos ese llamado o ese momento en el que llega a nuestras vidas la maternidad. Un mes después del episodio de llanto, recibí el resultado del examen y entendí que todo cambiaría. 

De aquel día recuerdo un montón de cosas lindas, la felicidad de mi July al recibir en su trabajo una caja sorpresa con la noticia y la ilusión con la que armé esa cajita. Pero de las cosas más lindas que sentí, fue descubrir el amor tan profundo que despierta esta noticia en los que realmente te aman, sobre todo, en las mujeres que te aman. Mamás, hermanas, abuelitas, tías, amigas, primas; pareciera como si se encendiera un circulo secreto de amor que te rodeará durante nueve meses para entregarte sabios consejos o cariño en exceso. O bueno, ese fue mi caso, es probable que no sea el de todos. 

Lo cierto es que ésa fue una de las razones por las que pienso se creó este blog. Desde que supe que era mamá, vivo en una comunidad imaginaria de mujeres que deslegitiman todos esas etiquetas acerca del egoísmo y la falta de apoyo entre el genero femenino. Todas esas increíbles mujeres me demostraron que nosotras sí somos unidas y que sí podemos ayudarnos unas a las otras. Y claro, eso hizo que me sintiera increíblemente orgullosa y tranquila. Por consiguiente, aunque entendí que no tenía ni idea de cómo era eso de ser mamá, que no sabía si concordaba con mi estilo de vida, si ya había millones de mujeres valiosas que lo habían logrado, yo también sería capaz de hacerlo. Y bueno, en esas estamos.

Real Time Web Analytics